Cena Anual ANP

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Cena Anual ANP
Casa Piedra
Miércoles 22 de agosto de 2007

DISCURSO MINISTRO SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO RICARDO LAGOS WEBER CENA ANUAL ANP

 

Agradezco nuevamente la invitación a compartir con ustedes esta Quinta Cena Anual de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP).

La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, no pudo participar en esta actividad, como era su deseo, por lo que me ha solicitado representarla y al mismo tiempo hacer llegar un afectuoso saludo a cada uno de ustedes, en particular a los representantes de las empresas periodísticas agrupadas en la Asociación Nacional de la Prensa, a quienes reitera el profundo compromiso de su gobierno con el  progreso de los medios de comunicación y en especial del periodismo escrito.

Quiero destacar y valorar las buenas relaciones que hemos desarrollado con Juan Luis Sommers y la directiva de la Asociación Nacional de la Prensa.

Celebro y comparto su diagnóstico de que, en general, el estado de la libertad de expresión en Chile, es óptimo.

Esto no obsta que sigamos trabajando juntos de manera de seguir avanzando hacia un Chile más libre y democrático. 

Me detengo un minuto en este punto para hacer un solo comentario en relación a “las nubes” de las que habló Juan Luis en su discurso, en alusión a las dos comisiones especiales formadas por la Cámara de Diputados sobre avisaje estatal y sobre medios de comunicación y libertad de expresión.

Desde mi perspectiva, me parecen legítimos ambos debates, más aún considerando el escenario en el que tienen lugar: el Congreso Nacional, el espacio democrático por excelencia, en el que están representadas las corrientes de pensamiento más importantes de nuestra sociedad.

Entonces como soy un “optimista histórico”, en vez de pensar en nubes que oscurecen el paisaje, prefiero anticipar que, concluidas las discusiones en éste, nuestro foro político por excelencia, estas nubes dejarán caer una fructífera lluvia de propuestas e ideas que permitirán que germine más fuerte y robusta la libertad de expresión en Chile.

Vamos ahora a las reflexiones que quería compartir con ustedes esta noche.

LOS MEDIOS COMO ESPEJO DE NUESTRA IMAGEN COLECTIVA

El compromiso del gobierno con los medios de comunicación surge de una convicción:
        la calidad del debate público,
        el interés ciudadano por los asuntos de la polis, e incluso
        la propia responsabilidad de las autoridades y de las elites,
descansan en buena medida en los medios que ustedes dirigen:

- en la objetividad y profundidad de sus reportajes;

- en la seriedad y diversidad de sus opiniones;

- en el pluralismo de su cobertura informativa.

Porque esos reportajes y opiniones, como sus titulares, ilustraciones y fotografías, expuestos en kioscos y leídos cada día  a lo largo del país, son parecidos a un espejo que refleja cotidianamente nuestra imagen colectiva.

Y sabemos cuan importantes son los espejos para afirmar y tener conciencia de la propia identidad.

Pero también sabemos que, tanto o más importante que la imagen reflejada en ellos, es la mirada del otro.

Y la prensa debiera aspirar a ser un espejo que refleje múltiples miradas, destacando aquello que se estima principal, sin dejar, a la vez, de hacer visible lo significativo y lo emergente.

Bien decía ese gran periodista polaco y ciudadano del mundo que fuera Ryzard Kapuscinski que “los temas principales que dan vida a las ‘noticias del día’ deciden qué pensamos del mundo y cómo lo pensamos” . (1)

Esa enorme responsabilidad que tienen los medios de comunicación requiere, en primer lugar y por sobre todo -¡y bien lo sabemos los chilenos!- de libertad.

Libertad de informar y de opinar, así como libertad para acceder sin trabas a la información de interés público.

El ejercicio de los derechos ciudadanos requiere tanto de instituciones políticas fundadas en la soberanía del pueblo y en el respeto a las libertades, como de un ámbito de comunicación y debate sobre los asuntos de interés público.

Y la prensa ha sido y sigue siendo el espacio donde ese debate se constituye y se amplifica, potenciando la capacidad deliberativa de ciudadanos y ciudadanas.

Sin embargo, en no pocos casos, hemos sido testigos de cómo el poder de los  medios de comunicación -los viejos medios y también los nuevos, que, como decía en su intervención, Juan Luis Sommers, han brotado de la mano con nuestra historia contemporánea-  se ha utilizado para inhibir la deliberación pública, y en ocasiones incluso para sustituir el debate ciudadano por la imposición de las agendas de minorías poderosas que concentran el control de los medios de comunicación.

POLÍTICAS PÚBLICAS DE APOYO
A LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN

En democracia, nos parece fundamental velar por la existencia y la ampliación constante de un espacio comunicativo abierto, que

  • potencie la deliberación plural de actores y contenidos,
  • frene las presiones de agendas corporativas ejercidas sobre empresas periodísticas, medios y los propios profesionales
  • contribuya al despliegue de una agenda pública ciudadana.

Por eso, el esfuerzo de las empresas periodísticas y de sus profesionales por informar a la ciudadanía y dar cabida a la pluralidad de sus expresiones, debe ser acompañado de políticas públicas en el ámbito de las comunicaciones.

Me refiero a iniciativas como las que hemos impulsado en democracia:

  • la expansión de la libertad de expresión,
  • el fin de la censura en todas sus formas
  • el término de ciertas restricciones al libre ejercicio de la prensa
  • la consolidación de una televisión pública plural que coexiste con la universitaria y la privada, en un sistema en el que queremos se exprese toda la diversidad de Chile.

Me refiero también
        al acceso a la información pública, y
        a la transparencia de sus actos y de los documentos que obran en poder el Estado, facilitando su consulta y conocimiento público.

Hemos asumido como Gobierno el compromiso de fortalecer estas materias. Y hay avances que dan cuenta de ello:

1.- Está en último trámite parlamentario, un proyecto de ley que norma de manera más coherente el libre acceso a la información pública, ya consagrado en nuestra institucionalidad.
 
El Ejecutivo ha patrocinado esa moción parlamentaria y le ha colocado la necesaria urgencia para su discusión.

2.- La necesidad de conjugar el resguardo de la vida privada, intimidad, honor y propia imagen con el derecho a la información que tienen los ciudadanos, es otra de las materias de mutuo interés.

A este respecto, el Ejecutivo está elaborando una ley acotada -sin el apuro de la contingencia- que reemplace la fracasada indicación sustitutiva al proyecto de ley que regulaba esta materia.

Esta iniciativa legal, que modificará además el artículo 161 A del Código Penal definiendo lo público de lo privado, será ingresada antes de fin de año al Congreso.
 
3.- El Gobierno ha apoyado además la moción que crea un conjunto de normas sobre el ejercicio de los profesionales de la prensa, conformando el Estatuto  del Periodista.

El objetivo es equilibrar los justos derechos de los profesionales y la realidad de los medios de comunicación en el país.

4.- El Gobierno y, muy en lo personal también, le atribuyo especial importancia al desarrollo de la prensa regional.

El año pasado en esta misma tribuna, dije que tenía la firme voluntad de aumentar los recursos destinados a promover los medios regionales.

En la práctica, el presupuesto de este año significó un incremento de un 146% del Fondo de Fomento de Medios Regionales (235 millones más que en 2006, llegando casi a 536 millones de pesos).

En sus primeros 7 años de funcionamiento, el Fondo de Medios Regionales ha beneficiado a más de un millar de proyectos comunicacionales a lo largo de todo el país.

Por eso queremos seguir aumentando esos recursos, modificando asimismo su reglamentación, para hacerlos más asequibles a un mayor número de medios regionales y a la ciudadanía.

5.- A esa misma línea de trabajo apunta también el envío, en el transcurso de las próximas semanas, del proyecto que normará las radios comunitarias ciudadanas, de manera que coexistan armoniosamente con las radios tradicionales.

Se trata de una legislación actualizada, moderna y acorde a las necesidades de la radiofonía nacional.

AUTORREGULACIÓN DE LA LIBERTAD

Compartimos la convicción de que la  libertad de expresión y de prensa por cualquier medio de comunicación es la expresión más clara de democracia.

Desde nuestra perspectiva, tan importante como esa convicción común, es tener la voluntad de defender en conjunto una prensa responsable y convencida de los compromisos que supone el ejercicio de la libertad. En particular su apego irrestricto a la veracidad de la información.

Si los medios representan –como señalábamos- un espejo de nuestra imagen colectiva, distorsionarla voluntariamente o por una negligente falta de rigurosidad, es traicionar a la opinión pública.
Ahora, el control ético de las actividades de las empresas periodísticas y de sus profesionales corresponde en primer lugar a sus pares, a través de sus asociaciones gremiales.

En ese sentido, valoramos la autorregulación respecto al conocimiento del tiraje y lectoría de la prensa, a través del Indice de Verificación y Consumo (IVC) que se ha implementado a nivel nacional, bajo impulso de la ANP.

Eso ayuda a una mayor transparencia y conocimiento de la circulación de la información en nuestro país.

De todos – empresas de comunicaciones, periodistas, ciudadanía y gobierno- depende seguir avanzando para que la calidad y la diversidad se exprese cada vez con más riqueza en el conjunto de los medios de comunicación de Chile.

DIGITALIZACIÓN DE LOS MEDIOS

Los medios digitales ya son los más consultados en todo el mundo.

Según el informe Digital Life 2006, de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), los mayores de 55 años dedican a la semana 16 horas a la televisión, 7 a la radio, 5 a los periódicos y 3 a  las revistas. El tiempo que ocupan en medios digitales suma 8 horas.
En cambio, entre los 18 a 54 años, los medios digitales absorben semanalmente el doble de tiempo: 16 horas; mientras que la televisión alcanza a 13, la radio a 8, y a 2 los periódicos y las revistas . (2)

Es importante comentar que buena parte de esas horas conectadas a internet corresponde a websites de diarios y revistas digitales, que generalmente forman parte de las mismas empresas periodísticas, o están asociadas a ellas en el marco de grandes conglomerados de información y de comunicaciones, de conocimiento y de entretenimiento.

Tal como lo señala Juan Luis Sommers en su discurso, ello obliga a las empresas que ustedes representan a una permanente innovación, así como a invertir cada vez más en investigación y desarrollo. (3)

La digitalización debe acompañarse de políticas públicas que
        se hagan cargo del desafío que implica que el ámbito de acción de los medios se esté expandiendo,
        y al mismo tiempo, que hagan reales las oportunidades para que nuevos actores se integren a la industria de la información y de las comunicaciones.

En estos días estamos definiendo la digitalización en la televisión, de modo de posibilitar un mayor número de opciones informativas, culturales  y de entretención de calidad para la ciudadanía.

Concluyo mis palabras, convocándolos a seguir caminando juntos.

En la industria de la información y la comunicación, en las empresas que ustedes dirigen, descansa una función social de primera importancia: que los ciudadanos y ciudadanas estén debidamente informados y sean capaces de formarse su propio juicio sobre el país y el mundo en el que viven.

En la libertad y responsabilidad con que se propongan y logren ejercer esa función social, descansa también en buena medida la calidad de nuestra democracia.

¡Muchas gracias!


(1) Ryzard Kapuscinski, Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo, Anagrama, Barcelona, 2006, p. 60.

(2) ELPAIS.com  -  Sociedad - 03-12-2006.

(3) From The Economist print edition, Aug 24th 2006.

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