Casino de Viña del Mar: |
||||||
| Discurso Emprendimiento e Innovación |
||||||
DISCURSO MINISTRO SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO RICARDO LAGOS WEBER EMPRENDIMIENTO E INNOVACIÓN |
||||||
|
||||||
En este espacio de reflexión y análisis, quisiera compartir con ustedes algunos elementos que caracterizan la política del Gobierno en materia de innovación, competitividad y desarrollo. En su primer mensaje el país, de Mayo del 2006, la Presidenta Michelle Bachelet afirmó que una de las cuatro grandes transformaciones que marcarán el sello de su gestión es la innovación para el desarrollo. Constituye por tanto una de las prioridades estratégicas del Gobierno y un desafío de envergadura, atendiendo la brecha que tenemos como país en este campo. Y en esto de la brecha, y de cara a reducirla, apunto tanto al sector público como al privado. SITUACIÓN ACTUAL Al asumir un desafío, es fundamental partir de la realidad concreta; de lo que tenemos para saber hasta donde podemos llegar. Chile tiene hoy una situación y posición privilegiadas para avanzar hacia el desarrollo. El escenario actual conjuga buenos indicadores macroeconómicos, políticos y sociales. Sin pretender anticipar lo que compartirá con ustedes el resto de los exponentes, quiero señalar que la economía ha retomado el ritmo de crecimiento esperado. Este año, el crecimiento del Producto Interno Bruto, de acuerdo a las últimas proyecciones del Banco Central, superaría el 6%. Hay una tendencia positiva de caída del desempleo, que en el último trimestre móvil llegó a 6.8%, el porcentaje más bajo de los últimos 9 años para igual período. La economía está generando más de 200 mil empleos anuales, la gran mayoría de ellos formales. Otro antecedente alentador: hemos avanzado positivamente en la reducción de la pobreza, que disminuyó del 18% al 13%, de 2003 a 2006, de acuerdo a la última encuesta de Caracterización Socio Económica Nacional (CASEN). Insisto en este indicador, porque estamos hablando de una baja de 5 puntos porcentuales en 3 años. Además, por primera vez registramos un mejoramiento modesto en la brecha de la desigualdad, en la distribución del ingreso. En materia de competitividad - uno de los tópicos de este seminario - Chile se sitúa en el lugar 27 a nivel mundial, de acuerdo al ranking elaborado por el Foro Económico Mundial, posicionándose como la economía latinoamericana de mejor desempeño. Un reciente estudio de Economist Intelligence Unit denominado, Indice de Paz Global referido a la estabilidad y paz en 121 países, sitúa a Chile en el lugar 16. Nuevamente, es el país latinoamericano mejor posicionado. ¿Qué evidencian estos elementos que he expuesto? Que Chile está creciendo a buen ritmo, como país estable y pacífico, avanzando en equidad y protección social. Son indicadores que nos permiten tener un sano optimismo y confianza en el país que estamos construyendo. Esto explicará que Chile proyecta una imagen positiva en el mundo, que algunos, por mero cálculo político electoral, no valoran y se empeñan en desmerecer. Sin duda que estos indicadores macroeconómicos, políticos y sociales constituyen una base sólida para plantearnos el salto al desarrollo. ¿CÓMO AVANZAR? Para seguir avanzando en esta dirección, tenemos que redoblar los esfuerzos en innovación y emprendimiento. La Estrategia Nacional para la Innovación para la Competitividad, formulada en enero de este año, plantea como meta estratégica duplicar el ingreso per cápita en los próximos 15 años para llegar a los 25 mil dólares. La meta es que al inicio de la tercera década del siglo, estemos en un nivel de desarrollo similar al de España o Nueva Zelandia. Tarea difícil, pero no imposible. Para cumplir esa meta-país al 2021, lo primordial es mejorar la calidad de la educación, prioridad central del Gobierno, pero también tenemos que invertir más en innovación y desarrollo. Chile invierte actualmente el 0,7% del PIB en I+D. Esta cifra es, a todas luces, insuficiente y muy por debajo de los indicadores de inversión de los países desarrollados. Los países europeos invierten el 1.8% del PIB en I+D. El promedio de las naciones que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico es de 2.2%. Esta tarea de aumentar la inversión en innovación y desarrollo, es válida tanto para el sector público como privado. SECTOR PÚBLICO Desde el ámbito público, como Gobierno, estamos generando institucionalidad, políticas, programas, recursos y alianzas con el sector privado para la inversión en innovación y competitividad. Ya hemos hecho mención a la Política de Innovación para la Competitividad, impulsada en 2006, con participación pública– privada, la que cuenta con una Estrategia Nacional de Innovación. Hemos generado además una institucionalidad pública con participación del sector privado: es el Consejo Nacional de la Innovación. Está en funcionamiento un Fondo de Innovación para la Competitividad, que representa una clara señal para estimular la innovación empresarial y el desarrollo de las regiones. Hemos destinado el mayor presupuesto público al Programa Chile Innova, que nació para potenciar la acción de CORFO en la promoción de la innovación y contribuir a elevar la competitividad de la economía chilena, favoreciendo la innovación y estimulando el desarrollo emprendedor. Las transferencias para proyectos de innovación ascienden este año a 66 millones de dólares, de los cuales poco más de la mitad (51%) corresponde al Fondo de Innovación para la Competitividad. En 2005, los proyectos impulsados sumaron 409. Al año siguiente, esta cifra creció prácticamente al doble (798 proyectos). No es todo: de 2005 a 2006, aumentó en un 54% el número de empresas usuarias directas (llegando a 2.083), el 85% de las cuales son micro, pequeñas y medianas empresas. Se trata de proyectos de cobertura multisectorial con impacto mayoritario en los sectores:
Otro dato de interés: las regiones representaron en 2006 el 56% del total de proyectos ejecutados (en 2005 eran un 47% del total). Son los primeros pasos, claros y decididos, de un largo camino para colocar a Chile en la ruta de la innovación y de una economía del conocimiento. SECTOR PRIVADO El esfuerzo de las empresas privadas en innovación en el país es bajo; insuficiente para alcanzar las metas planteadas. Solamente un 27% del gasto en I+D es financiado por el sector privado. En los países de la OCDE, las empresas aportan el 65 % de la inversión en I+D. Aquí hay un desafío para el sector privado, que ha sido un motor del desarrollo del país. Hacia la tercera década del siglo XXI, el sector privado de nuestro país debería aumentar el gasto en I+D en casi 10 veces. El sector privado aportaría así el 55% del gasto en I+D y el sector público, un 32%. Es decir invertiríamos los términos de la relación que hoy existe. Para fortalecer su ruta al progreso, Chile debe saber combinar una economía dinámica y globalizada con el desarrollo del potencial productivo y competitividad de las empresas, basadas en el conocimiento y la innovación, y el desarrollo del capital humano. Cada país tiene su ruta, su camino para crecer y desarrollarse. Así debe ser en una región como América Latina, con su diversidad socio cultural y económica. De ahí la importancia de encuentros como éste, para conocer e intercambiar experiencias y reflexiones. Chile tiene camino propio, construido con el aporte de experiencias positivas de desarrollo sin exclusiones. En Chile, hemos escogimos un modelo basado en tres pilares:
Componente fundamental de este camino al desarrollo es sin duda la inversión en innovación y competitividad. Amigas y amigos, Mi anhelo es que el debate que se genere en este espacio, en el que valoramos el conocimiento y la innovación, así como la inversión tecnológica como parte de las estrategias de desarrollo, sea de real provecho para cada uno de sus países y empresas. Muchas gracias |
||||||