Universidad Diego Portales: |
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DISCURSO MINISTRO SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO RICARDO LAGOS WEBER ENTREGA DE PREMIO |
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Este tipo de iniciativas releva el rol y la responsabilidad que todos nosotros tenemos, cada uno desde su propio quehacer, en la superación de la pobreza en Chile. En este nuevo mundo en el que nos movemos: abierto, globalizado, en el que existen nuevos y cada vez más exigentes requerimientos de información y diálogo social, la responsabilidad que recae sobre los medios de comunicación es cada vez mayor, o así al menos lo demandamos algunos. Nuestra historia reciente nos hace ser un pueblo que valora enormemente la libertad de expresión, y harto hemos avanzado. Un país democrático, en el que hay cabida para todos, también requiere que todos nos sintamos de alguna forma representados en algún tipo de medio. Es por esto que la libertad de expresión requiere de la existencia de una prensa plural, una prensa en la que todos seamos “bien” representados. Y no me refiero solamente a una pluralidad de tipo político, que ciertamente es bienvenida, sino también a una pluralidad social y cultural. Pluralidad social, donde no tengamos que ver que los pobres de nuestro país, como dijo el año pasado Osvaldo Puccio, son representados “sólo como dolientes que gimotean en alguna catástrofe personal, sin pudor, sin respeto y con sensacionalismos”. O tal como señalaba el Presidente de la Conferencia Episcopal hace un par de meses, Monseñor Alejandro Goic, “duele el trato que muchos medios de comunicación dan a los pobres… ¿Por qué a unas personas se les llama pobladores y a otras vecinos, sólo porque viven en sectores distintos de una misma ciudad? ¿Por qué la intimidad de algunos vecinos es sagrada mientras la intimidad de los pobladores se publica a diario sin tapujos?” Todos tenemos claras las imágenes morbosas que muchas veces se muestran con ocasión de alguna catástrofe natural que golpea más a los pobres. ¿Se han preguntado la imagen que pueden tener nuestros hijos sobre las etnias originarias de nuestro país, cuando la mayoría de las ocasiones en que aparecen en televisión o en los medios escritos, lo hacen representados en una actitud beligerante, incomprensible? El pluralismo dice relación con que todos los chilenos sean representados respetando sus características singulares, especialmente su dignidad, y no alimentando los prejuicios que fomentan el maltrato en una sociedad muchas veces indignantemente discriminadora. Aquí todos tenemos un rol que jugar y el de ustedes, los preseleccionados, los jóvenes, los estudiantes, es irreemplazable o espero lo sea. Una sociedad moderna y democrática requiere de la información, pero de una información veraz en la que exista respeto por la dignidad de las personas involucradas. La información que se recoge en los estudios que aquí se han mencionado es, por decirlo en forma suave, preocupante. En un estudio realizado por el Hogar de Cristo, cuando se pregunta a personas en situación de pobreza: ¿cómo cree que son representados los pobres en televisión?, responden que los pobres son representados como delincuentes, un 40%; como drogadictos, un 34%, o como sucios, el 29%. Peor aún, en estas menciones no aparece nunca un atributo positivo, ellos mismos se ven así en la televisión y en los medios. Esto tiene un correlato con lo que efectivamente sucede a diario en las representaciones de las personas en situación de pobreza en la televisión. Uno podría decir, sin temor a equivocarse, que a ratos en la televisión chilena no hay una tendencia a resaltar el esfuerzo, la generosidad y las historias de superación personal presentes en los ambientes de pobreza. Es mucho más común, que se ponga el acento en el morbo, en lo lastimero y, lo que es peor, muchas veces se asocia derechamente y de manera indiscriminada pobreza con delincuencia o drogadicción. No quiero que se me malinterprete, el Gobierno tiene un rol claro e ineludible en la superación de la pobreza y estamos trabajando constantemente por esto, hemos hecho avances importantes, pero qué duda cabe, hay mucho trabajo por hacer, mucha deuda pendiente, no solamente desde el Gobierno. Los comunicadores juegan un rol social fundamental en este objetivo, ustedes caracterizan la pobreza a los ojos de quienes no somos pobres, por lo tanto, pueden ayudar a disminuir la estigmatización social que se les atribuye. De ahí la importancia que tiene que se generen trabajos periodísticos como los que hoy se van a premiar y se van a anunciar. Es por ello que comencé dando mis sinceras felicitaciones a quienes han sido preseleccionados para recibir este premio y tengo que decir que el nombre del premio no puede ser más acertado: “Pobre el que no cambia de mirada”. Ya que fui invitado por el Hogar de Cristo, no puedo sino terminar con una frase del Padre Alberto Hurtado: “Una de las primeras cualidades que hay que devolver a nuestros indigentes es la conciencia de su valor de personas y de su dignidad de ciudadanos”. Quisiera improvisar una sola reflexión: La política contra la pobreza es de distintos tipos, desde el existencialismo duro y puro, desde entregar herramientas para la superación de la pobreza, pero lo que se abre acá, con este premio, se da un instrumento nuevo, no tanto para superar la pobreza propiamente tal, sino para ir generando conciencia respecto de las necesidades que tenemos como país, para ir generando las bases de una mayor inclusión social. Chile es un país de exclusión todavía. Es un país de ghettos, es un país donde los pobres están divididos, viven de un lado de la ciudad y los no pobres vivimos del otro lado. Creo que este tipo de iniciativa, lo digo de manera muy sentida, ayuda a ir superando esa barrera, barrera que en la medida que no tengamos estos premios, tal vez modestos en recursos pero de gran significación social, nos hacen un país un poquito más grande. Muchas gracias, buena suerte y felicitaciones a los que ganen. |
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